El intendente municipal de Avellaneda Jorge Ferraresi inaugurará en Piñeiro la nueva plaza Aníbal Villaflor, ubicada en la intersección de las calles Rosetti y Güifra de la localidad. La misma será realizada el sábado 11 de octubre a las 11 horas. Este nuevo espacio público fue realizado a pedido de los vecinos y es la continuidad del Paseo de la Memoria de Las Luchas Populares. La plaza cuenta con una pequeña cancha de fútbol, huerta y vivero comunitario, bancos y mesas, juegos infantiles y un anfiteatro y gradas con una capacidad para cien personas. El nombre fue solicitado por los vecinos en homenaje a un vecino que fue intendente de Avellaneda. El nombre impuesto a través de una ordenanza municipal.
Aníbal Villaflor
Anibal Villaflor fue elegido comisionado municipal por Juan Domingo Perón el 23 de agosto de 1946 y duraría 10 meses en el cargo hasta que el interventor de la provincia de Buenos Aires Domingo Mercante lo echa por ponerse al frente de una manifestación de sus empleados, los trabajadores municipales de Avellaneda.
Y es que Villaflor desde los 8 años era un trabajador. Así llegaría con sus padres a distintos conventillos de Piñeiro, donde las familias de trabajadores vivirían en habitaciones pequeñas e incómodas y sus hijos trabajarían desde pequeños en fábricas que ofrecían bajos salarios y pésimas condiciones laborales. Los primeros conventillos donde vivió fueron en los que estaban sobre la calle Rosetti.
Desde muy chico entraría a trabajar en empresas de la zona como La Negra, Pappini. Como a muchas familias de la época irían de un conventillo a otro y de una fábrica a otra. Hasta que nuevamente volvería a Piñeiro a trabajar en la Lanera Argentina. Vendrían más tarde, la mujer, los hijos Raimundo, Rolando y Josefina, y el sindicato. Sus compañeros lo eligieron delegado y luego secretario General del Sindicato de Laneros. Instalarían su sede en Giribone 1046 y Anibal se instalaría en la pieza de una pensión en el mismo lugar donde funcionaba el sindicato. Desde allí se iniciarían los hechos que derivaron en el 17 de octubre, desde allí los trabajadores de Avellaneda declararían el paro solicitando la libertad de Perón y desde allí partiría para entrevistarse con el detenido.
Tal vez fue ese encuentro con Perón preso, lo que determinó que fuera elegido para gobernar Avellaneda un tiempo después. Villaflor no fue miembro de las familias fundadoras de Piñeiro, ni siquiera alcanzó a comprarse un terreno en la zona. Estuvo vinculado al barrio como muchos otros trabajadores de la ciudad, pero mientras fue comisionado vivió en Piñeiro, en la pensión miserable, a la que llegaba en el auto oficial de la municipalidad.
Duró apenas 10 meses en el cargo, luego volvería a trabajar al puerto. Con sus ahorros compró una casa humilde en Sarandí. Más tarde la dictadura militar le arrancaría a dos de sus hijos Josefina y Raimundo, sin embargo hay una frase que lo pinta de cuerpo entero a don Aníbal, que murió pobre de dinero pero rico, muy rico en valores: ¿...Si vale la pena luchar? Claro, siempre vale la pena luchar. Si no, ¿para qué está el hombre?...
Fuente: LA VOZ DE PIÑEIRO
Que hermoso sabes lo que hizo este gran hombre, y mas hermoso saber que su espíritu político va a seguir por siempre vivo en nosotras sus bisnietas... no te conocí mi tata querido pero te quiero y estoy orgullosa de vos abuelo tata...
ResponderBorrar